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Tratados comerciales Unión Europea - América Latina
  Tratados de Libre Comercio entre la Unión Europea y América Latina : una política criminal para incrementar los beneficios del capital privado
   

Por : Mónica Vargas y Tom Kucharz

“¿Qué queremos decir con aspectos externos de la competitividad ? Queremos decir garantizar que las empresas europeas competitivas, respaldadas por las políticas internas adecuadas, deben poder ganar acceso a los mercados mundiales y operar en ellos con seguridad. Ésa es nuestra agenda”. (Discurso pronunciado por el entonces Comisario de Comercio Peter Mandelson, en Berlín, 18 de septiembre de 2006)

La firma de los tratados de libre comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y Perú y Colombía por un lado, así como con Centroamérica por otro, se ha convertido para el Gobierno español en uno de sus “objetivos prioritarios” para la Cumbre UE-América Latina y el Caribe, el mayor acontecimiento durante la Presidencia española del Consejo de la UE durante el primer semestre 2010 y que tiene lugar el 18 de mayo en Madrid. Movimientos sociales, ONG, organizaciones políticas y sindicales de ambas orillas del Atlántico ya se están movilizando hacía la Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas IV, para impedir la firma de estos TLC y denunciar las sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos.

¿Derechos Humanos ? Business first...

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y varios miembros del ejecutivo han expresado durante los últimos meses en diferentes escenarios el compromiso de la presidencia española de la UE por "avanzar o llegar" a acuerdos comerciales con distintas regiones latinoamericanas, defendiendo además una política exterior europea que "apueste por sí misma" y que se base en la "defensa del interés europeo". España quiere que la UE firme los acuerdos de asociación con el Mercosur, Centroamérica y Panamá, así como con varios países andinos, en la cumbre UE-Latinoamérica y Caribe de mayo en Madrid, dijo la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.

España desea que Honduras "se reincorpore lo más rápidamente posible" a la negociación entre Bruselas y Centroamérica para un TLC, afirmó el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos. Otro ministro, él de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, fue preguntado durante su comparecencia en la Eurocámara, si la vuelta a las negociaciones con Centroamérica, que quedaron suspendidas tras el golpe de Estado en Honduras, el 28 de junio 2009, "significan el reconocimiento del Gobierno de Honduras". "El Gobierno español confía en que la evolución política de Honduras, tras la toma de posesión del nuevo presidente, permita normalizar las relaciones con la UE. En cuanto esto ocurra, revitalizaremos el trabajo para poder aprobar el acuerdo en los próximos meses", dijo al respecto.

Con ello, el Ejecutivo español y la UE legitiman el llamado "golpe perfecto" y "absuelven" a los militares que secuestraron y expulsaron violentamente al Presidente constitucional Manuel Zelaya, así como otros autores materiales, intelectuales y cómplices del Golpe de Estado y de las violaciones a los Derechos Humanos que se han cometido a raíz de ello. En opinión del eurodiputado Raül Romeva, quiere "olvidarse del golpe de Estado en Honduras" y "volver a encauzar" las negociaciones del acuerdo de asociación. "Si la UE invita al nuevo Gobierno de Honduras a la mesa de negociaciones, compensará a los autores de un golpe contra un Gobierno elegido democráticamente", indicó. "El mensaje es uno muy peligroso : de impunidad y potencial de la violencia", advierte Rodolfo Pastor, diplomático hondureño en Washinghton, "el precedente que sienta el triunfo del golpe de Estado en la región es sumamente nefasto, que le deja claro a las élites de nuestros países, que pueden quitar cuando quieran a un Presidente democráticamente electo, a su conveniencia y sin temor alguno de que existan consecuencias o deban rendir cuentas por sus crímenes y sus abusos".

Varias redes europeas recordaron a la UE “que el régimen de facto no desaparecerá con la transición presidencial ilegítima del 27 de enero, tanto la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la Nación, el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, la Policía Nacional, el Ejército Nacional, como otras instancias del Estado están no solamente comprometidas con el golpe de Estado, sino con las violaciones de derechos humanos y, en particular el crimen de persecución política denunciado ante la Corte Penal Internacional” y exigieron que la negociación “siga congelada”.

Por otra parte, el gobierno español defiende también la consecución del TLC entre la UE y Colombia pese a las graves y sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos en el país andino, cometidas en su mayoría por agentes del Estado. Según el periódico Portafolio, en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, agradeció a Zapatero "su interés para que se cierre el TLC con la Unión Europea".

El conjunto de organizaciones de Derechos Humanos, ONG y sindicatos europeos y colombianos han pedido en reiteradas ocasiones a la instituciones de la UE que no respalden el TLC con Colombia por agravar la situación de los Derechos Humanos en el país, donde en 2008 fueron asesinados 49 sindicalistas, un 25% más que el año anterior, según fuentes sindicales. Colombia sigue siendo el país más peligroso en el mundo para sindicalistas.9 En el informe "Trading away Human Rights", los sindicatos del Reino Unido e Irlanda constatan que los asesinatos de sindicalistas, las ejecuciones extrajudiciales, el desplazamiento forzado, las torturas y las desapariciones forzadas han incrementado en los últimos años. Con un grado de impunidad de entre 90% y 99%, de acuerdo con estadísticas de la ONU, las negociaciones comerciales de la Comisión Europea legitiman esta situación y crean las condiciones para que la situación de vulnerabilidad y indefensión de la población civil se agrave todavía más.

Valorando además, que tratados comerciales similares entre Colombia EEUU, Canadá y EFTA, estén todos congelados por la preocupación sobre los Derechos Humanos, la UE se saldría del consenso internacional si sigue adelante unilateralmente y firma el acuerdo. Incluso, y a pesar de los informes contundentes de la OIT y NNUU, la Comisión Europea ha rechazado investigar, hasta la fecha, los crímenes contra la humanidad en Colombia, aún existiendo la clausura de Derechos Humanos en el Sistema General de Preferencias Arancelarias Plus (GSP+), un sistema que la UE mantiene con Colombia que disfruta de un acceso preferencial al mercado europeo por “cumplir ciertos requisitos”, entre estos, en materia de derechos humanos o normativa laboral.

En el marco de una reciente misión parlamentaria al país andino, organizada por la Plataforma por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia10, Jordi Pedret, diputado del PSOE, dijo en una entrevista con el semanal colombiano "Semana" : "No podemos tener un TLC con un país que no respeta los derechos humanos".

El senador español Joan Josep Nuet i Pujals asintió en una entrevista con el periódico El Espectador : "Firmar los acuerdos sin más, podría ayudar a perpetuar la violencia y condenar muchos años más a la sociedad colombiana".

En los casos de Honduras y Colombia la UE prima claramente los acuerdos comerciales sobre los Derechos Humanos vulnerando así, entre otros, el artículo 103 de la Carta de Naciones Unidas que señala que en caso de enfrentamiento entre una norma incluida en tratados de Derechos Humanos y cualquier otra disposición de tipo comercial, prevalecerá la primera.



 
     
     
     
     
 
Enlazando Alternativas | Red Birregional UE - ALC | 2007
Resolución mínima recomendada: 800 x 600 ppp
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