Home Historia Análisis y Publicaciones
Coyuntura
  (ES/BR) La crisis europea y posibles impactos en América Latina y el Caribe
 

 

JPEG - 166.8 ko
Madrid protestaCrisis

Fuente : CEPAL - Sección de Estudios del Desarrollo

Las dificultades fiscales que enfrentan algunos países de Europa han puesto sombras sobre la dinámica de recuperación de la economía mundial. Para enfrentar los efectos derivados de estos desequilibrios, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo adoptaron medidas conjuntas para tratar de aliviar las presiones sobre estas economías y atenuar la pérdida de confianza imperante.

Además de los esfuerzos financieros, los países afectados por estos desequilibrios han anunciado la puesta en marcha de significativos paquetes de ajustes fiscales. Grecia anunció medidas que le permitirían reducir su déficit fiscal de 13,6% del PIB a 2,6% en 2014. España buscará llevar su déficit de 9,3% a 3% en 2013. Italia anunció que hará un ajuste de 24 mil millones de euros en su presupuesto para el período 2011-2012, mientras que Irlanda pretende reducir su déficit fiscal de 12% a 5% en 2015, y Portugal buscará llevar su déficit desde 7% a 4,6% en 2011.

Las medidas de ajuste fiscal anunciadas incluyen recortes de gasto, reducción del empleo del sector público, aumento en la edad de jubilación, incremento de impuestos y la privatización de algunas empresas públicas.

A estas iniciativas se han sumado otras economías europeas con el fin de eventualmente respetar los criterios fiscales establecidos en el tratado de Maastricht (1992) y potenciar la estabilidad del euro. Alemania, por ejemplo, busca ahorrar 80 mil millones de euros en cuatro años para reducir su déficit desde el 5% actual a 3% del PIB en 2013. En el mismo periodo Francia busca reducir su déficit de 8% a 3%, para lo cual hará recortes de gasto por 100 mil millones de euros. El Reino Unido también ha anunciado planes que se estiman implicarán el mayor esfuerzo fiscal desde la Segunda Guerra Mundial.

Estos paquetes han generado una controversia sobre su efecto en la recuperación económica. Por una parte, la CEPAL, entre otros, ha alertado sobre los posibles efectos negativos de un ajuste fiscal fuerte y de una retirada temprana de los estímulos a la reactivación. Por otro lado, hay quienes argumentan que las medidas fiscales podrían tener efectos favorables al permitir estabilizar los mercados financieros internacionales, mejorando las expectativas de mediano y largo plazo.

Pese a los pronósticos de una moderada recuperación, existen indicios de una ralentización del crecimiento en Europa. El desempleo se ha incrementado de manera considerable y en países como España, Grecia e Irlanda ha alcanzado niveles muy elevados respecto a los registrados en su historia reciente, anunciando lo que podría ser una “recuperación económica sin empleo”.

Este mayor deterioro de la actividad económica también se expresa en un crecimiento muy lento del consumo en la zona del euro, dadas las condiciones de la demanda interna. Además, el sector externo también se ha resentido, mostrando un déficit comercial para el primer trimestre de 2010, fundamentalmente por efecto del resultado en el Reino Unido, España, Grecia e Italia, que registraron los mayores déficits en Europa.

Las dificultades económicas en Europa pueden afectar a las economías de América Latina y el Caribe tanto a través del canal comercial como por el financiero. El alcance de estos efectos dependerá de la duración y magnitud de la crisis de la deuda en Europa.

En lo comercial, cabe esperar una menor demanda por las exportaciones de la región producto del debilitamiento de la demanda interna en los países de Europa, generado por el elevado desempleo, la mayor austeridad fiscal y la pérdida de valor del euro. La Unión Europea sigue siendo un socio comercial significativo para la región, pues es el tercer mercado de destino de sus exportaciones, captando más de 13% de los envíos en 2008. Sigue detrás de Estados Unidos, que recibe cerca de 40% de las exportaciones latinoamericanas, y del comercio intrarregional, hacia donde va 20% de los envíos. Esta situación es todavía más sensible en América del Sur, donde las exportaciones se destinan en partes iguales a Estados Unidos y a la Unión Europea (18%).

Si se extiende la crisis europea y llega a afectar el desempeño de la economía global, las exportaciones de la región podrían experimentar una merma por efecto de la reducción de los precios de las materias primas. En lo que va de este año el precio promedio de las materias primas se ha contraído 3,3%, destacándose la caída en el precio de los alimentos (6,5%) y de los metales (2,6%). El precio del cobre se redujo en 4,7%, mientras que el precio del petróleo ha oscilado entre 75 y 85 dólares el barril.

La mayor cautela con la que el consumidor europeo toma sus decisiones en este contexto de mayor incertidumbre también podría impactar a la región por la vía del turismo, considerando que varios países, especialmente en el Caribe, son importantes destinos vacacionales para viajeros de países desarrollados. Una reducción en el flujo de turistas afectaría una importante fuente de ingresos para países altamente dependientes del turismo.

Los flujos de remesas desde Europa podrían sufrir una desaceleración o incluso una posible caída, lo que impactaría significativamente a países como Ecuador, Colombia y Paraguay, que reciben una parte significativa de sus remesas desde ese continente. Las dificultades en las remesas se explican por la situación laboral en uno de los principales mercados de destino de los inmigrantes latinoamericanos, España, país que atraviesa por una severa crisis de desempleo, con tasas apenas por debajo de 20%, mientras que para el promedio de la zona euro el desempleo se mantiene en 10%. (Para mayores detalles sobre el possible impacto de la crisis europea, ver Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2009-2010, pp. 44-48.)

Por otro lado, la pérdida de valor del euro y el mayor riesgo en la zona abren la posibilidad de un incremento en los flujos de capitales a la región en la medida en que los inversionistas opten por destinos más seguros y de mayor rentabilidad. Esto podría generar mayores presiones a la apreciación de las principales monedas de la región, profundizando el dilema de las autoridades monetarias en cuanto a que haría más difícil el uso de la tasa de interés como medida para combatir la inflación, ya que al aumentarla se podría acentuar aún más la entrada de capitales y provocar mayores apreciaciones cambiarias.

Sin duda, el nuevo escenario que se desprende de la crisis europea encuentra a la región con un menor espacio fiscal para hacer frente a sus posibles impactos (déficit primario y aumento de la deuda del sector público no financiero), una aceleración de la inflación y presiones para la apreciación de las monedas, todo lo cual dificultará la acción y coordinación de políticas.

A esta inestabilidad habría que sumar la que podría ser generada por la importante presencia de la banca española en la región, lo que fortalece los vínculos financieros con Europa, y de paso, a la posibilidad de contagio por esa vía. En países como México, Chile, Paraguay y Perú la participación de los bancos españoles en el sistema bancario representa más de 20% del total de activos.

En términos de ayuda oficial para el desarrollo, ha surgido la preocupación de que la austeridad fiscal y el desvío de recursos hacia otras necesidades vayan en desmedro de compromisos adquiridos anteriormente. Las naciones más pobres de América Latina y el Caribe, para las cuales la ayuda externa es relevante para cumplir con sus programas sociales, se encontrarán así más vulnerables en esta área.

JPEG - 166.8 ko
Madrid protestaCrisis

A crise europeia e seus possíveis impactos na América Latina e Caribe

Fuente : ECLAC - Seção de Estudos do Desenvolvimento

As dificuldades fiscais enfrentadas por alguns países da Europa têm levantado dúvidas sobre a dinâmica de recuperação da economia mundial. Para enfrentar os efeitos derivados destes desequilíbrios, a União Europeia, o Fundo Monetário Internacional e o Banco Central Europeu adotaram medidas conjuntas com a finalidade de aliviar as pressões sobre estas economias e atenuar a perda de confiança reinante.

Além dos esforços financeiros, os países afetados por estes desequilíbrios anunciaram a implementação de pacotes significativos de ajustes fiscais. A Grécia anunciou medidas que deverão possibilitar a redução de seu déficit fiscal de 13,6% do PIB para 2,6% em 2014. A Espanha buscará diminuir seu déficit de 9,3% para 3%, em 2013. A Itália anunciou que fará um ajuste de 24 bilhões de euros em seu orçamento para o período 2011-2012, enquanto que a Irlanda pretende reduzir seu déficit fiscal de 12% para 5% em 2015, e Portugal buscará diminuir seu déficit de 7% para 4,6% em 2011.

As medidas de ajuste fiscal anunciadas incluem diminuição de gastos, redução de empregos no setor público, aumento na idade de aposentadoria, aumento de impostos e privatização de algumas empresas públicas.

Outras economias europeias aderiram a estas iniciativas com o objetivo de respeitar os critérios fiscais estabelecidos no tratado de Maastricht (1992) e potencializar a estabilidade do euro. A Alemanha, por exemplo, busca economizar 80 bilhões de euros em quatro anos, para reduzir seu déficit dos atuais 5%, para 3% do PIB em 2013. No mesmo período, a França busca reduzir seu déficit de 8% para 3%, economizando 100 bilhões de euros. O Reino Unido também anunciou planos que, segundo estimativas, implicarão no maior esforço fiscal desde a Segunda Guerra Mundial.

Estes pacotes têm gerado controvérsia acerca do efeito que terão sobre a recuperação econômica. De um lado, a CEPAL, entre outros, tem alertado sobre os possíveis efeitos negativos de um ajuste fiscal forte e de uma retirada precipitada dos estímulos à reativação da economia. Por outro lado, há quem argumente que as medidas fiscais poderiam ter efeitos favoráveis, ao permitir a estabilização dos mercados financeiros internacionais, melhorando as expectativas de médio e longo prazo.

Apesar dos prognósticos de uma moderada recuperação, há indícios de diminuição do ritmo de crescimento na Europa. O desemprego tem aumentado de maneira considerável e, em países como a Espanha, a Grécia e a Irlanda, alcançado níveis muito elevados com relação aos registrados em sua história recente, anunciando o que poderia ser uma “recuperação econômica sem emprego”.

Esta maior deterioração da atividade econômica também se expressa por meio de um crescimento muito lento do consumo na zona do euro, dadas as condições da demanda interna. Além disto, o setor de comércio externo também tem-se ressentido, indicando um déficit comercial para o primeiro trimestre de 2010, fundamentalmente como efeito do resultado sentido no Reino Unido, Espanha, Grécia e Itália, países que registraram os maiores déficits na Europa.

As dificuldades econômicas na Europa podem afetar as economias da América Latina e Caribe, tanto comercial como financeiramente. O alcance destes efeitos dependerá da duração e magnitude da crise da dívida na Europa.

Na área comercial, cabe esperar uma menor demanda por exportações da região, advinda do enfraquecimento da demanda interna nos países da Europa, gerado pelo elevado nível de desemprego, por uma maior austeridade fiscal e pela desvalorização do euro. A União Europeia continua sendo um parceiro comercial significativo para a região, pois é o terceiro mercado de destino de suas exportações, captando mais de 13% das remessas em 2008. Continua atrás dos Estados Unidos, que recebem cerca de 40% das exportações latino-americanas, e do comércio intra-regional, destino de 20% das remessas. No entanto, esta situação é mais sensível na América do Sul, de onde as exportações são destinadas em partes iguais aos Estados Unidos e à União Europeia (18%).

Se a crise europeia se ampliar e chegar a afetar o desempenho da economia global, as exportações da região poderão sofrer uma diminuição resultante da queda nos preços de matérias primas. Este ano, o preço médio das matérias primas sofreu uma contração de 3,3%, destacando-se a queda no preço dos alimentos (6,5%) e dos metais (2,6%). O preço do cobre caiu em 4,7%, e o preço do barril de petróleo tem oscilado entre 75 e 85 dólares.

A maior cautela com que o consumidor europeu tem tomado suas decisões neste contexto de maior incerteza, também pode gerar impactos para a região na área do turismo, uma vez que vários países, especialmente o Caribe, são importantes destinos de férias para viajantes de países desenvolvidos. Uma redução no fluxo de turistas afetaria uma importante fonte de renda para países altamente dependentes do turismo.

Os fluxos de remessas advindas da Europa poderiam sofrer uma desaceleração e até mesmo uma possível queda, o que teria impacto significativo em países como Equador, Colômbia e Paraguai, que recebem uma parte considerável de suas remessas daquele continente. As reduções nas remessas são explicáveis diante da situação de trabalho em um dos principais mercados de destino dos imigrantes latino-americanos, a Espanha – país que atravessa uma severa crise de desemprego, com taxas ligeiramente abaixo de 20%, enquanto que a média de desemprego na zona do euro se mantém em 10%. (Para maiores detalhes sobre o possível impacto da crise europeia, ver Estudo Econômico da América Latina e Caribe 2009-2010, pág. 44-48).

Por outro lado, a desvalorização do euro e o maior risco na União Europeia abrem a possibilidade de um incremento nos fluxos de capitais para a região, na medida em que os investidores optem por destinos mais seguros e de maior rentabilidade. Isto poderia gerar maiores pressões para a valorização das principais moedas da região, aprofundando o dilema das autoridades monetárias acerca da dificuldade de usar a taxa de juros como medida para combater a inflação, já que ao aumentá-la poderiam provocar uma acentuação ainda maior da entrada de capitais e provocar maiores especulações cambiais.

Sem dúvida, o novo cenário que surge diante da crise europeia encontra na região um menor espaço fiscal para fazer frente a seus possíveis impactos (déficit primário e aumento da dívida do setor público não financeiro), uma aceleração da inflação e pressões para a valorização das moedas, tudo isto dificultando a ação e a coordenação de políticas.

A esta instabilidade soma-se uma outra, que poderia ser gerada pela importância da bolsa espanhola na região, fortalecendo os vínculos financeiros com a Europa, e ao mesmo tempo, a possibilidade de contágio por esta via. Em países como México, Chile, Paraguai e Peru a participação dos bancos espanhóis no sistema bancário representa mais de 20% do total de ativos.

Em termos da assistência oficial para o desenvolvimento, tem surgido preocupação acerca da possibilidade de a austeridade fiscal e o desvio de recursos para outras necessidades serem sobrepostos a compromissos adquiridos anteriormente. As nações mais pobres da América Latina e Caribe - para as quais a ajuda externa é relevante para cumprir com seus programas sociais - ficarão assim mais vulneráveis nesta área.



 
     
     
     
     
 
Enlazando Alternativas | Red Birregional UE - ALC | 2007
Resolución mínima recomendada: 800 x 600 ppp
Espacio Privado